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Estabilizaciones y límites en las psicosis

Psicosis: Enfermedad mental caracterizada por delirios o alucinaciones, como la esquizofrenia o la paranoia (Diccionario de la RAE)
Psicosis: Trastorno de la personalidad que se describe como cualquier desorden mental grave, el cual puede tener tanto un origen físico como emocional y que está caracterizado por la pérdida de contacto con la realidad. Dicho desorden puede producirse con o sin daño orgánico (Diccionario de psicología y psiquiatría)
Psicosis: Estructura resultante de la forclusión, consistente en el rechazo primordial de un significante fundamental, que queda expulsado (forcluido) del universo simbólico del sujeto. Los significantes que sufren este destino retornan en lo real, en una alucinación o un delirio que invaden la palabra y la percepción del sujeto (Wikipedia)
En todo momento nos vemos obligados a definir las cosas, diferenciarlas y categorizarlas como modo de comprender el mundo. Esto es una necesidad humana debida seguramente a la capacidad limitada de nuestro sistema de procesamiento mental. Con ello conseguimos recortar el mundo, agrupar los sucesos en clases y simplificar la realidad.
No hay transferencia en la psicosis. Pero ¿en qué psicosis?
Resulta difícil imaginarse que la transferencia que tan bien opera del lado del neurótico pueda obrar de la misma manera en el caso de un individuo en donde ha fallado el significante primordial, el límite, el recorte, la castración lacaniana. Difícil establecer un lazo afectivo en donde no hay un sujeto, ni una capacidad de simbolización. Pero no hemos de olvidar que la categorización que tan alegremente establecemos para comprender la realidad, ésta que nos lleva a la realización de diagnósticos dicotómicos es, a poco que queramos precisar nuestra comprensión, engañosa.
“Durante estos años (diez) hemos visto una serie bastante grande de personas que tenían brotes psicóticos perfectamente auténticos, después de ocho o nueve años de análisis, para total sorpresa del analista” (E. Laurent)
¿Cabe pensar que el analista ignoró ciertos fenómenos elementales que debieron haberse manifestado en las primeras entrevistas? ¿O que el curso del análisis en su desmontaje de la fantasía neurótica, lleva a desanudar algo de los tres registros (real, simbólico e imaginario) de una manera fatalmente desestructurante? La caracterización del análisis como interminable ¿no llevaría, “in extremis”, a desmontar la cadena de significantes hasta el punto de conducir al sujeto de vuelta a la estructura de personalidad de un bebé?
“En todo neurótico hay un núcleo psicótico” II Jornadas de psicoanálisis aplicado (Caspe)
Se ve también en la clínica, que sujetos perfectamente neuróticos sometidos a una situación de presión y estrés, caen en una posición realmente desestructurada (sobre todo paranoide), hasta el punto de ser diagnosticados y tratados farmacológicamente como psicóticos.
Desgraciadamente lo contrario no es cierto, pero casi: Si bien es posible una regresión psicótica en un neurótico, al revés es obviamente imposible; dado que el psicótico nunca ha llegado a consolidar una posición neurótica, no hay neurosis a la que regresar.
Pero que no haya habido una posición neurótica estable, no descarta que en ciertas parcelas de la personalidad haya cierta estructuración. No se ha consolidado S1 → S2 pero el lenguaje habita en el psicótico, como en el caso de “la marrana” y tantos otros desencadenados por un significante. No hay prohibición del incesto, ni separación simbólica de la madre, pero sí separación real entre sus cuerpos.
“Siempre hay una parte sana, neurótica, en los psicóticos” (Pepe Ibáñez, del Instituto Pere Mata de Reus)
El psicodiagnóstico mediante el test de Rorschach, muestra una estructura claramente neurótica en sujetos, como el mencionado antes, que han tenido una desestructuración por estrés. Es la llamada psicosis reactiva breve o transitoria. Y por otra parte, en todos los protocolos de psicóticos aparecen algunos indicios de neurosis, esta “parte sana”, diríamos neurótica que comenta Pepe Ibáñez.
¿De qué psicosis estamos hablando cuando decimos que no hay transferencia en la psicosis? Seguramente de una psicosis pura, hipotética y teórica. Seguramente de algo que solamente nos sirve para entendernos, para diferenciar y catalogar a las personas. Seguramente de algo que no existe.
El tratamiento, tanto medicamentoso como terapéutico, debería realizarse como si dijéramos a la carta. Renunciar a este afán clasificatorio y simplificador e indagar en la estructura de cada paciente para poder ubicarlo en un continuo neurosis–psicosis en donde el sujeto puede estar más o menos cerca de uno de los dos polos (y es imprescindible saber de cual) pero nunca puede llegar a estar en ellos. Nunca será un neurótico puro o un psicótico puro.
Si tomáramos este punto de vista, deberíamos reformular nuestra afirmación: claro que hay transferencia en la psicosis.
En tanto en cuanto hay algo de neurótico en un psicótico, es posible la transferencia. Y no estoy hablando de la erotomanía postulada como sustitutiva de la transferencia en estos sujetos, sino de una transferencia neurótica. Débil, vale. Rudimentaria y primitiva, de acuerdo. Pero la hay.
Así se observa en los casos de psicosis que “pasan” (la mayoría más bien son pasados) por la consulta, y en algunos de los que podemos encontrar en centros psiquiátricos. El trabajo, por supuesto, no será interpretar dicha transferencia o desde ella, ni desmontarla. Habremos de considerar que es ahora el más valioso de los fenómenos de un sujeto psicótico en lo relativo a su estabilidad.
Todo esto nos abre un nuevo interrogante con el que dejaré paso a los escritos de mis compañeros. Si hay transferencia en la psicosis ¿cómo se trabaja con ella? quizá se podría únicamente señalarla, quizá sostenerla o fomentarla, quizá ni siquiera mencionarla… ¿Es realmente algo positivo que se produzcan estos precarios fenómenos transferenciales en cuanto al tratamiento psicoterapéutico se refiere?
Zaragoza, a 16 de enero de 2008
Laura Gómez Tomás y
Miguel Cañete Lairla

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Comentarios (2)

I have never seen anything that would look so disgusting. Why do people publish stuff like that? I don’t understand them!

Computers have already revolutionized the way we live and work. Have they changed the way we think? After reading all posts I think they have. People, why do you write what you hear somewhere, not your own thoughts?

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